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Pensando en distintas consultas recibidas es que me gustaría compartir las experiencias más marcadoras de este primer semestre 2011.
Iniciamos el año académico con mayor números de adolescentes de enseñanza media y jóvenes universitarios. La mayoría de ellos con rendimiento académico menor a su capacidad de aprendizaje y/o esfuerzo realizado. Esto los preocupaba y no les dejaba percibir con claridad el por qué de este resultado. Al llegar a la evaluación siempre la pregunta de ambos grupos era cómo avanzar y lograr lo que se habían propuesto. Varios de ellos cargaban desde pequeños con diagnóstico de Síndrome de Déficit Atencional (S.D.A), otros sin embargo, estando en el final de su carrera universitaria, recién tenía el diagnóstico certero de su problemática. Al iniciar el apoyo psicopedagógico comenzamos con la toma de consciencia de sus fortalezas y debilidades. Esto permite que capten con más claridad los objetivos a fortalecer o modificar.
Nuestro primer objetivo es la organización de su tiempo y materias de estudio, aprendiendo la forma como lo manejan y cuáles son los errores que repiten con más frecuencias, además de percibir el tiempo que realmente dedican al estudio.
El segundo punto que tocamos con fuerza es el cómo educar la voluntad, herramienta indispensable para lograr los objetivos propuesto, así como la actitud y motivación.
El aprendizaje de técnicas, metodologías y estrategias, aplicadas en forma directa en su currículum académico, les permite rendir en forma menos estresante y percibir, por percepción personal, y de sus profesores y padres, la modificación que van logrando.
Así tuvimos alumnos de final de enseñanza media que comentaban como no haber comprendido antes la importancia de un buen apoyo farmacológico y psicopedagógico en la consecución de la meta propuesta. Quizás lo que más nos emocionó fue el cambio experimentado por universitarios en el final de sus carreras .
Cómo corolario, creo que vamos avanzando en comprender que el "aprender
aprender",princio primario de nuestra metodología, permite al estudiante alcanzar un aprendizaje autónomo y autovalente, y lo más importante aplicable en cualquier lugar e idioma en que el aprenda. |
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